El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aún no ha tomado una decisión sobre quién reemplazará a la saliente secretaria de Prensa de la administración, Karoline Leavitt, que prevé dejar el cargo esta semana, según afirmó este jueves la propia portavoz.
Leavitt, de 29 años, reconoció que ofreció su consejo al mandatario aunque no quiso ahondar en detalles sobre el proceso de selección durante una conversación con la cadena Fox News, en lo que calificó como su “última entrevista como secretaria de Prensa”.
“Por supuesto, hemos hablado de ello. Lo único que diré es que no faltan candidatos. Hay muchas personas que quieren este puesto, muchas personas capacitadas, y ya le he dado mi opinión al presidente sobre lo que debería buscar. Seguiré haciéndolo hasta que él tome una decisión”, dijo.
La secretaria de Prensa de la Casa Blanca más joven de la historia insistió en que “en última instancia” la decisión final recae en Trump, porque el portavoz y el presidente “pasan mucho tiempo juntos y tiene que ser alguien en quien él (Trump) confíe plenamente”.
“Sé que él tomará la decisión correcta en el momento oportuno, y estaré aquí para ayudarle si él sigue queriendo que lo haga”, aseguró Leavitt, quien hace dos semanas anunció que dejaría la responsabilidad a fines de este mes para dedicar más tiempo a sus dos hijos pequeños, de dos años y cuatro meses.
Agregó que deja un trabajo que “ama profundamente” y alabó al mandatario por “mostrarse tan comprensivo, tanto como jefe y como amigo” ante su “decisión de dar un paso al costado” por su familia.
“Ha sido el honor y la bendición de mi vida trabajar para el presidente Trump. Nunca habrá otro como él, y servir como su portavoz tras ese podio ha sido la aventura de mi vida”, insistió Leavitt, que se mantendrá como asesora del republicano, “apoyándolo en cada paso del camino durante los próximos dos años” que restan de su mandato.
En más de un año y medio como secretaria de Prensa, la portavoz ha sabido transmitir con eficacia el mensaje de la administración Trump y mantenido su credibilidad con la prensa debido a su cercanía con el presidente estadounidense y su conocimiento sobre el proceso de toma de decisiones.
Sin embargo, varios analistas y expertos han criticado su agresividad con reporteros que cuestionan las políticas del polémico Gobierno, un reflejo de la actitud de su jefe con los profesionales que hacen preguntas incómodas y refutan afirmaciones sin base del mandatario.
La salida de Leavitt se produce en un momento especialmente complicado por los malos datos de popularidad en las encuestas del presidente, por la cercanía de las elecciones de medio mandato que se celebran en noviembre y por la guerra en Irán.