La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) inicia mañana miércoles una jornada de exámenes de admisión presenciales para miles de aspirantes, marcando un punto de inflexión tras el fallido intento de implementar un sistema de evaluación completamente digital, recordó un análisis de la agencia EFE.
De acuerdo con la agencia española, este regreso a las aulas se produce luego de que la institución detectara irregularidades y patrones estadísticos inusuales en las pruebas realizadas de forma remota —por primera vez en su historia— entre mayo y junio.
La decisión de la considerada máxima casa de estudios, que cuenta con una matrícula superior a los 350 mil alumnos, implica la movilización de 58 mil 783 aspirantes. Estos jóvenes realizarán sus evaluaciones entre el 12 y el 19 de agosto en diversas sedes ubicadas en la Ciudad de México, León, Oaxaca y Tijuana.
Según la institución, la medida busca garantizar la integridad del proceso de ingreso frente a las sospechas del uso de inteligencia artificial (IA) y otras herramientas externas durante la primera fase digital.
EL DEBATE SOBRE EL MODELO DE EVALUACIÓN
Más allá de la logística, EFE subraya que el incidente reaviva el debate académico sobre cómo deben evaluarse las competencias en la era digital. Expertos sugieren que este episodio evidencia el agotamiento de los modelos basados en la memorización.
Alexandro López González, especialista de la Universidad Iberoamericana, sostiene que la IA no debe verse como una amenaza, sino como un motor para transformar la educación, obligando a las instituciones a medir capacidades más profundas como el pensamiento crítico, la creatividad y la resolución de problemas.
“No es un riesgo, es una oportunidad para cambiar, para mejorar (…). Todos estos nuevos métodos de inteligencia artificial a lo que vienen es a cambiar nuestra forma de actuar, de pensar, de ver el mundo que nos rodea”, explicó a EFE.
Por su parte, especialistas en pedagogía digital, como el biólogo Luis Maciel, señalan que el fracaso de la prueba masiva en línea podría haberse evitado mediante un despliegue escalado.
Maciel, que suma 190 mil seguidores en Facebook, propone que, en futuros intentos, la universidad debería comenzar con carreras de baja demanda para controlar mejor las variables tecnológicas antes de una aplicación general.
Asimismo, considera que el uso de IA para supervisar una prueba masiva “no solo está justificado, sino que es deseable”, dado que afirma que al estar presente “ayuda a determinar, en qué casos debe haber una revisión más profunda y tratar de identificar ciertos comportamientos de los aspirantes”.
HACIA UN SISTEMA HÍBRIDO Y COMPLEJO
La estructura actual del examen de la UNAM, consistente en 120 ejercicios de opción múltiple, también ha sido cuestionada. Según especialistas, este formato puede no reflejar fielmente las habilidades reales del educando y debería funcionar únicamente como un primer filtro.
De esta forma, la recomendación que hacen apunta hacia una evolución que incluya preguntas abiertas, ensayos o resolución de casos complejos que la IA no pueda resolver mediante la simple repetición de datos.
Mientras tanto, la UNAM apuesta por la presencialidad como la vía más segura para validar los conocimientos de sus futuros estudiantes, dejando abierta la pregunta sobre cómo integrará la tecnología de manera efectiva en los años venideros.